sábado, 11 de marzo de 2017

Globalización vs.Localismo y la "huella de carbono": Por un comercio internacional justo y sostenible

El discurso de la globalización suele aparecer como antipático y agresivo y el del localismo como amable y militante, pero estas imágenes son de difusa procedencia y nunca se sabe a qué experiencias o sensaciones personales corresponden
Desde que el mundo es mundo, ha habido comercio global, navegantes fenicios que atravesaban de Este a Oeste todo el Mediterráneo para vender sus productos vía Ampurias, Calpe, Málaga (Malaka) o Salobreña, y exploradores como Marco Polo que se adentraban al misterioso Oriente lejano para buscar las especias tan maravillosas que se nos anunciaban de allí, y por las que la Europa medieval suspirábamos, pues algo bueno podrían tener para que fueran sustento de civilizaciones tan antiguas como la china. Y porque no solo de lo conocido vive el hombre, sino de la ilusión y curiosidad por lo que hay al otro lado.
Esa pulsión humana por probar lo distinto a lo que su propio “terroir” produce es muy anterior a la preocupación por la “huella de carbono” (*), y con otras preocupaciones que también los embargaban como los peligros del viaje o el desfallecimiento de sus caballos o el sacrificio de carromatos y barcos para el transporte de sus mercancías, esos viajes siempre se realizaban. Estas migraciones de productos en las grandes distancias se circunscribían a los no perecederos claro está, pero incluso de éstos se efectuaban procesamientos a base de salazones, se utilizaban cántaros específicos y eran conocidos conservantes naturales, que hacían accesibles por ejemplo productos frescos del sur de la Hispania de hace dos mil años a las mesas de los ciudadanos de Roma, por citar algún recuerdo sobre las almadrabas de Zahara de los Atunes/Bolonia en Cádiz (la antigua Gadir).
Ejemplos se me ocurren muchos, pero si el pescado que tomamos en el País Vasco se hubiera nutrido de solo las truchas de sus ríos o del de bajura de sus costas, ni el bacalao al pilpil del traído de Terranova ni las merluzas a la koskera gracias a adentrarse bien lejos en el “Mar de Vizcaya” a pescarlas, formarían parte de nuestra orgullosa tradición culinaria.
Y qué decir de por ejemplo las bebidas. Si lo local fuera el único legítimo consumo en lo que a éstas se refiere, sería antinatural la sugerencia de repartir la afición alcohólica entre el whisky Jack Daniel a un americano de la América profunda con un vino tinto producido algo más lejos en su propio país (más al oeste en California) al requerir su transporte contaminante. Ni disfrutar más que en las proximidades de Burdeos de las ingentes cantidades de  Beaujolais joven que se perderían irremediablemente en sus bodegas si no viajaran rápido a los cincos continentes.
Es imposible una distinción entre los productos que sí pudieran entrar en la cesta de lo justificable para su transporte dejando huella de carbono en el camino y los que no, que esté basada en dirimir la legitimidad o no de esa pulsión de diversidad y curiosidad que anida en el ser (consumista) humano, por considerarlo una suerte de “capricho occidental” pues se puede querer aderezar con trufas de Soria una comida sin que para ello en mi ciudad de vida habitual (pongamos que 500 km más al sur) los produzcan.
Y no vale descartar tales ejemplos por ser productos no radicalmente frescos (al modo como lo son las frutas, verduras, flores, o pescado y carnes) o en realidad locales en los dos ejemplos citados, por entender como tales los de un mismo país, pues éstos pueden ser tan extensos como para dejar su transporte a distancias siderales de los que pueda suponer por ejemplo el transporte de aguacates del Caribe a la cercana costa de Miami, eso sí otro país. En un primer momento, los kiwis traídos de Nueva Zelanda muy caros por cierto en la tienda, motivaron el emprendimiento de realizar su cultivo en condiciones ambientales similares en Galicia, haciendo finalmente de este capricho “exótico” una costumbre en la mesa española. ¿Podrá alguien reprocharnos que sin embargo ocasionalmente deseemos probar el “auténtico” de Nueva Zelanda, como quien se reserva del bolsillo algo para tomar un buen vino Reserva por tal o cual “ocasión a celebrar que bien lo merezca”?

Producción responsable en origen: Sobrexplotación y competitividad basada en contaminación y/o precios

Pero claro, el “sentido común” obra el milagro de demonizar el transporte de mercancías frescas como un exceso consumista occidental en detrimento de la calidad ambiental por ser productos destinados a …(¡qué frivolidad!) la alimentación. La huella de carbono dejada para su transporte no tiene tan mala prensa si se tratase de las codiciadas materias primas y minerales, o de la transferencia de ingresos para países desarrollados que supone exportar su tecnología y todos sus dispositivos ligeros o pesados (armas incluidas), su ropa y cachivaches varios capaces de llenar contenedores y aviones repletos de ellos, dejando en el primer caso escasos ingresos a sus productores, y en el segundo endeudándolos hasta las cejas.
Pero hay muchos intereses agrarios, muchos habitantes del medio Oeste americano o de la profunda Europa "verde", que en la complaciente inercia de contar antaño con una suficiente demanda local de sus productos generados en el primer caso en grandes extensiones en prácticas casi industriales de monocultivo tras grandes inversiones o al contrario en el segundo caso por medios casi artesanales muchos de ellos incluida la distribución en establecimientos de vecindad (no todos, que la afición al gran Supermarket la han promocionado ellos mismos) no encuentran más desesperado relato para salir de ello que no idear cómo colocarlo en el mercado global para supervivencia de su propia tienda de proximidad (internet sería y es ya su escaparate en muchos casos si el emprendimiento opera en ellos) o entregarse al más letal de los discursos: el de apoyo a “lo local”, entendido en el sentido de rechazo a “lo de fuera”, con su correlativo apoyo a medidas del corte más ranciamente proteccionista, mediante aranceles, salidas de la UE o de otros ámbitos de acuerdo o de Tratados de mercado libre entre países, etc.
Es verdad que quienes desde la política (nacionalista y con un sesgo populista “ya sin complejos”) quieren vender las excelencias de “lo local” vs. “lo de fuera” se nutren torcidamente de verdaderas razones ciertas (valga la redundancia), y que no son poco importantes. Hay incluso una comprensible “moda” de los productos ecológicos que se refuerza en etiquetas y estanterías, aunque para traerlos a casa o al súper se hagan largos recorridos en coche individual o multitud de furgonetillas. Excede al objetivo de esta reflexión pormenorizar en todas aquellas razones (solo se irán enumerando describiéndolas brevemente durante la argumentación), pero me interesa sobre todo recalcar que la resolución de un dilema de supuestos contrarios así se dirime en otro ámbito de lucha que tiene que ver con la democracia, la reglamentación justa de las relaciones contractuales de trabajo en cada país y la escrupulosa regulación del procedimiento de producción y cultivos en lo que se refiere a la sostenibilidad.
Ningún movimiento de los que gustan aventar los demonios nacionales se interesa realmente por los problemas de dicha sostenibilidad ni de explotación en esos países pobres (les da igual que lo sigan siendo, con tal de impedirles que sus productos legítimamente producidos en ellos sean vendidos en su país, compitiendo en calidad con los del propio “terroir”), sino recuperar una imposible posición de privilegio comercial que estaba en la impronta de la costumbre que la escasa amenaza de otra competencia lejana en la distancia proporcionaba por lo menos en lo que a alimentos frescos se refiriese.

Pero ¡ay!, los transportes y la conservación han evolucionado, con sus traslados ‘low cost’ tanto en barco como en avión gracias además a la transformación radical de la logística (del invento del container como revolucionario se han escrito libros enteros), y productos que escapaban al trasiego comercial internacional han venido a reunirse con los que –no lo olvidemos- ya existían en los ámbitos en que no eran puestos en cuestión porque formaban parte de la superioridad tecnológica de los países del primer mundo.
Y claro, ¿qué países tienen al menos algo que aportar al mundo que radique en su propia riqueza natural, y que además, incorporándoles valor en origen puedan servir al desarrollo local de los niveles de vida de sus comunidades con creación de empleo y servicios?: pues los países pobres del 2º o 3er mundo. Si en Marruecos los tomates son buenos, crecen bien, y una manufactura  apropiada los sitúa como competitivos en el mercado francés o español, ¿por qué no habrían de tener su lógica salida en el mismo, de la misma forma que los coches de la antigua metrópolis lo son en el mercado marroquí? Se me ocurre hablar de las flores de Colombia, del vino de Chile, del aceite de Jaén, o de valga uno a saber qué genuina salsa mexicana, pero a nada de todo ello debe impedírsele la exportación en razón discriminatoria que arguya la huella del carbono dejada por ello: Puede minimizarse ésta (y dudo que por peso, volumen y cantidad pueda responsabilizarse a los alimentos de la culpa principal de las citada huella en lo que a transporte se refiere, entre otras cosas porque su pérdida en el camino dejaría un desecho reciclable, a diferencia de un tanque), debe garantizarse su trazabilidad por si hubiera que sobrecargar impositivamente perjuicios ambientales no autorizados, deben cuantificarse las cuotas, regularse los permisos, certificar los procedimientos de producción permitidos (ni sobreexplotación obrera -por no hablar del trabajo infantil-, ni uso de sustancias contaminantes en la agricultura, industria ni en la piscifactoría, ni tratamiento inadecuado de sus residuos, ni usos prohibidos de pesca en el mar, …).
       Pero ninguna política proteccionista que de suyo -por tradición y acerbo reaccionario en su raíz- es sorda a las consecuencias humanas negativas de los muros selectivos colocados a un comercio libre entre países de un planeta tan pequeño -que incluso sus habitantes para pasar fines de semana en el otro extremo del mundo no reparan en huellas de carbono dejadas por ello-, esas políticas proteccionistas digo, no serán nunca la solución que la prosecución de un mundo más justo e igualitario demanda.

(*) Huella de carbono se conoce como «la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto». ... La huella de carbono se mide en masa de CO2 equivalente 

miércoles, 14 de diciembre de 2016

La socialdemocracia española en la encrucijada: Plataformas "Congreso y Primarias ya"


Logos de algunas de las Plataformas provinciales creadas
Por lo que sé a través de amigos muy comprometidos en que haya una verdadera socialdemocracia en España representada en el PSOE, y para alguna persona a la que parece asistirle un buen olfato político, habría actualmente una operación en marcha para engañar a la militancia de base del PSOE que se ha sublevado organizándose en Plataformas por un "Congreso y Primarias ya" por todo el territorio español. Desde la generada en Bizkaia, constituida en asamblea en la sede de la Agrupación Socialista de Basauri, son muchas provincias las que han incluido el propio logotipo que surgió en aquélla para encabezar sus manifiestos. 

Entre los análisis que protagonizan sus debates en las Redes Sociales, está el de una de las personas citadas arriba desglosado en 7 Apartados que me ha llamado la atención, y lo reproduzco casi íntegramente:

                                             "
Escenario presentación 12 dic 16
de plataforma en Madrid 
1. A día de hoy, todo el mundo parece tener muy claro que si hay un Congreso del PSOE y votan todos los militantes, Susana Díaz no tendría nada que hacer frente a Pedro Sánchez. 
2. Los poderes económicos liderados por el Grupo PRISA, los barones del PSOE en complicidad con ellos y las viejas glorias del PSOE lideradas por Felipe González como nexo entre los barones y los poderes económicos, no contemplan la posibilidad democrática de que Pedro Sánchez (ni nadie que represente lo mismo que él representa en este momento) lidere el PSOE. 
3. Así pues, si no se contempla esa posibilidad, que sería la que ganaría seguro en buena lid democrática, hay que evitar por todos los medios el enfrentamiento Díaz-Sánchez. Descartada obviamente ;) la opción "que parezca un accidente", los fontaneros del partido le han dado al coco y han encontrado algunas opciones plausibles. 
4. La primera es eliminar las Primarias, es decir, que voten solo delegados que serían más fáciles de controlar. Esta opción se les ha complicado mucho ante la virulenta reacción de los militantes que no se han cansado desde el 1 de octubre como ellos esperaban. No está descartada, pero las hay mejores. 
5. La segunda es la estrategia "ni Sú ni Sá" (ni Susana ni Sánchez). No hizo falta ver más que un íntimo amigo de Felipe González la difundía con entusiasmo hace unos días para tener claro que esa estrategia (aunque compartida honestamente por algunos miltantes) forma parte de una estrategia desde arriba para desactivar a Sánchez (y lo que representa).
Asamblea Plataforma Madrid 12 Dic 16

6. La estrategia "ni Sú ni Sá" se divide en tres: a) ni Sánchez ni Susana, de modo que Susana renuncia a condición de que renuncie Sánchez y se elige un candidato "de consenso" que en la práctica es impuesto o bendecido por ella; b) Susana renuncia y aunque Sánchez no renuncie se le pone delante un candidato afín a ella que no despierte sus antipatías y pueda ganarle con facilidad (Patxi López, que ya fue propuesto por El País hace unas semanas), y c) se les hacen interesantes ofertas a ex sanchistas traidores para que se unan a la causa de una "tercera vía" que deje fuera de juego a Sánchez. 
7. Algunas de las plataformas que los militantes han creado de forma espontánea están intentando ser controladas desde diversas instancias. La extremeña, de las que más. Y una de esas instancias son ex sanchistas que ahora no trabajan para Pedro Sánchez. 
CONCLUSIÓN
Hay en marcha una operación desde las alturas para impedir que Pedro Sánchez (o cualquier candidato que represente lo que él representa en este momento) pueda ser el nuevo líder del PSOE. 
          ES DECIR
Que los militantes que quieren un partido con más democracia interna, con más izquierda y con más independencia de los poderes económicos, no deben apoyar ninguna "tercera vía" que cierre en falso esta crisis histórica. Si no hay un candidato CONTRA esos poderes de altura (y sus representantes dentro del PSOE que ya se sabe quiénes son), deberá buscarlo o crearlo. "
Pedro Sánchez en El Entrego (Asturias) 

El País, El Mundo, por no hablar de los otros periódicos están todos a una bendiciendo lo que sale del Parlamento (retiradas de aspectos ya descontados como la Reválida, etc o Proposiciones No de Ley de los martes de cara a los titulares sin efectos reales por "superar el techo de gasto permitido"), del Gobierno y... de la Gestora, en una huída hacia adelante por probar que todo mejora gracias al nuevo tiempo de acuerdos responsable en oposición al olvidable pasado reciente del No es No (según ellos claro), y cuanta más imagen de (supuesto) pasado caduco repartan (lo que quieren hacer identificar con Pedro Sánchez) mejor para sus intereses de mantenimiento de Rajoy una larga legislatura más.

Es probable que exista una idea formada sobre la realidad de futuro que representa Pedro Sánchez para muchos militantes de la base del PSOE, pues la coherencia e integridad, o sea la servidumbre al fin a los ideales (y no otro fue el sentido de su renuncia) es tradicionalmente premiada por la historia, pero la batalla ahora parece -al menos por el momento- el conseguir que todas las posiciones de favor a unas u otras actuaciones políticas y candidaturas las puedan al menos expresar eligiendo a sus representantes en Comité Federal y Primarias: es de lesa justicia y democracia, y en ese fin no hay discrepancia alguna que parezca poder debilitar a las múltiples plataformas espontáneas que se han organizado por toda la geografía española en rebelión con lo que se caracteriza como golpe antiestatutario a la dirección federal que presidió hasta el 1 de octubre el PSOE. 

Adjunto dos enlaces, el primero un artículo de J.L. Transobares y el segundo una reciente entrada en su blog de Ramón Cotarelo, padrino éste en cierto modo hasta hace poco de Podemos pero ahora muy crítico con el mismo, y que ve estos movimientos en la base del PSOE, como atisbos de una fuerza de autenticación del Partido que pueda ser su única salvación como organización aún relevante de la izquierda española. 


jueves, 8 de diciembre de 2016

El "ser español" y otras esencias. Trueba, la Inmaculada,...


Quien calla otorga se suele decir. No es mi caso muchas veces: antes al contrario suele ser mi manera de expresar que se ha abordado un asunto en tales términos de "indebatibilidad" que es mejor el silencio pues no se desencadenarían a continuación más que ruido o supuestas víctimas de susceptible ofensa. 

Hace poco en un Grupo WhatsApp temático al que estoy adscrito por razones "gremiales" se deslizó también (y ya van... tras relativizaciones del mensaje Trump cuando no su abierta defensa) una campaña de boicot que "Unidad Española" (sí si, esas asociaciones existen, no estamos en los tiempos en que ir al "California" de C/ Goya bien cerca de mi casa ahora, podía ser pagado con una paliza al "rojo" a manos de los matones de alguna facción de Falange) lanzó contra la película de Fernando Trueba  "La reina de España" incluso antes de estrenarse y sin haberla visto siquiera. 

La razón (bueno, en realidad el pretexto, pues el odio a la creación fílmica y sus creadores en España va de suyo en estas soflamas "españolas" desde que existe el cine en nuestro país) un discurso de F.T. en la ceremonia de entrega de un premio en metálico por parte de una institución pública (creo que el Ministerio de Educación o algo así). ¿Y qué se decía en ese discurso? Bueno, en realidad ¿qué se decía en los trozos de discurso que cortaron para separarlo del tono general del mismo que explicaría muchas de las "socarronerías" de ese mismo discurso? Básicamente dos "boutades" que cualquiera puede soltar si te tocan las narices un poco si se te pone alguien patriótico de esa forma infumable que todos sabemos oler en la distancia: Pues que no se había sentido español en muchísimas ocasiones, y que "hubiese deseado" que los franceses (bueno, con ello se está refiriendo a la Ilustración) ganaran (yo añado a Carlos IV o Fernando VII y su en realidad cobarde corte, etc, pues del pueblo en su 3 de Mayo ya nos relata Reverte lo que pasó con él). 

¿Tan grave es eso? Si la propia generación del 98 y otros más 'outsider' pero tesoros de nuestra literatura ya analizaban el "mal español" basado en nuestro secular atraso, habiendo superado mal nuestra bajada al lodo de expotencia imperial tras aquellos barros de bélico pasado en las costosas campañas de Flandes [*ver sección al final], si todo eso que hemos aprendido de buenos profesores de historia del S-XIX -los que los hayamos tenido- explica tanto de nuestra sempiterna crisis del "ser español" (las "dos Españas" de Machado por ejemplo), no nos tienen que sorprender arrebatos transitorios de inocua "antiespañolidad" por los que tantos atravesamos en algún momento. ¿O es que en algún momento (no digamos cuando viajamos largo tiempo al extranjero y aún no nos puede la morriña) no se nos ha hecho insufrible el escenario de corrupción y complicidad con la misma de amplios sectores de votantes en que hemos chapoteado sin respuesta desde el poder institucional "español", hasta el punto de desear gritar: esta no es mi España, o lo que es lo mismo, "no me siento español"? Yo he oído declarar a mi admirada actriz Glenda Gackson "me avergüenzo de ser británica", cuando ganó Margaret Tatcher, o a Susan Sarandon desvelar su frustración y antiamericanismo ocasional, y nadie les niega por ello su señera estirpe británica o americana, por no hablar de reconocer su talento.


Pero esto, el talento (el de guionistas, actores, técnicos de luz, músicos, ...), no es valor español, o francés, o chino, o no importa de qué país, que importe una mierda a los guardianes de las esencias nacionales. ¿Y cuáles son esas esencias? Pues mira que no están repartidas ni nada: Si preguntas a un catalán de los "convencidos" no habrá más que las suyas propias of course, y hubo un tiempo que un "no me siento vasco" podía ser tu sentencia de retirada del saludo y otras cosas peores. 



Ahora está entonces abierta la veda de arruinar a un creador por hacer eso mismo en un contexto en que declara por activa -en segunda ronda y tercera y...- ser España la que mejor primer film erótico estrenó, o que más actores, técnicos de sonido, etc de talento exporta en relación con países de gran tradición cinematográfica, y... en fin que obtiene un Oscar para España. ¿Tenía alguien así que renunciar al premio en metálico, cuando besando el suelo proclama residir, pagar impuestos, sentirse bien, etc en el país que ha elegido para vivir? ¿O es que hay que sentirse "siempre" suecos para aceptar el Nobel? ¿O conjurar a tiempo pasado la circunstancia -que no olvidemos es solo fruto de la casualidad- de haber nacido en un espacio local u otro de este gran y único mundo que es el Planeta Tierra?


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[*] Flandes y La Inmaculada Concepción
[Comentarios a una Entrada [ver al final en cursiva] en un Grupo WhatsApp al que estoy adscrito:]

Grabado de la Batalla de Empel, en diciembre de 1585, por Frans Hogenberg y Georg Braun

La propaganda nacional-católica ha sido fuente de mucho de nuestro imaginario cultural, y ya con muchos años a mis espaldas sigue ahí presente sin que logremos cada cual o no te ayuden los demás a quitártelo de encima. 

Las epopeyas apócrifas o reales tanto da que han querido servir siempre aquí y allá para un 'constructo' de relato nacional que nos identifique como pueblo no es algo que no sepamos ya todos y las dejamos pasar con conmiseración alardeando incluso de la ocurrencia, pero con humor y chanzas aquí y allá se suele recurrir a un deleitoso repaso de esas historias con un subliminal -no necesariamente intencionado- efecto propagandístico, pues normalmente se hace difícil hacerles frente a riesgo de ser catapultado como de "insensible" a "sus sentimientos", en este caso nada menos que a los nacionales de un lado y a los religiosos de otro. De los primeros ya he dado cuenta en la primera parte de esta Entrada, pero ¿qué decir de los segundos? Nada, pues me lloverían chuzos de punta. Solo señalar que nuestro calendario laboral está trufado de fiestas de significación católica en una desproporción que considero excesiva (incluso arguyendo la tradición) para un Estado supuestamente aconfesional como el Español consagrado por su Constitución, amén del derroche en "puentes", horas sin currar, etc que su inamovilidad de ubicación semanal en pleno Diciembre supone para la productividad en general.

[estracto íntegro del mensaje recibido por el Grupo WhatsApp]
7 de Diciembre  de 1585 en Empel, Países  Bajos. Un Tercio español rodeado de ingleses  y holandeses. La rendición parecía la única salida. El almirante Holak propone a los españoles la rendición con honores conservando armas y estandarte. El maestre del tercio español, Bobadilla, responde: "Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra, ya hablaremos de capitulación después de muertos". Ante tal respuesta, el almirante Holak abrió los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Sólo quedó el pequeño monte de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio, y donde estaban también los restos de una ermita medieval. Un soldado del Tercio cavando una trinchera encuentra una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción. Considerando el hecho como una señal divina, los soldados se encomiendan a la Virgen. Aquella noche un viento helado hace que las aguas del río se hielen. Entonces los soldados españoles marchando sobre el hielo atacaron a la escuadra enemiga al amanecer del 8 de diciembre, y capturaron la mayor parte de la flota. No satisfechos con eso, atacaron y conquistaron el fuerte que les había estado bombardeando. Obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Hollak llegó a decir: "tal parece que Dios es español al obrar para mí tan grande milagro". Desde entonces la Inmaculada Concepcion fue patrona de los tercios españoles y mas tarde de la infantería española. POR ESO ES EL 8 DE DICIEMBRE  FIESTA EN ESPAÑA, QUE LA DISFRUTEMOS.


martes, 5 de mayo de 2015

Exageración y retórica recurrente en el discurso del cambio en la competencia electoral

No ha mucho tiempo, en una jornada preparatoria como las que se organizan en estas fechas y hasta octubre desde la AMP (Asociación Mundial de Psicoanálisis), una participante me entrevistaba [*ver abajo], y yo desgrané con el pretexto de observar las diferencias simbólicas entre el movimiento del 15-M y los estudiantiles de los años 70, el rosario de lemas (recordemos « políticos : somos vuestros jefes y os estamos haciendo un ERE », o ese otro de « democracia, me gustas porque estás como ausente », etc) que brotaban de dicho espíritu como letras de una canción para la superación con mimbres nuevos de una crisis: la que en uno de dichos lemas que ha rescatado Miquel Bassols en su texto « Momentos de crisis » para las jornadas de este año se calificaba como de una estafa: Este lema (“esta crisis es una estafa”) « se ha ido instalando cada vez más como una interpretación individual de lo que se imponía como un malestar en el orden social producto de la llamada crisis del sistema financiero ». Lo que en otro tiempo se formulaba como jalones para un cambio inherente a los procesos de reorganización social, con este lema M. Bassols observa un « desplazamiento del diagnóstico en términos de delito, fraude y engaño ». Y desarrolla esta reformulación simbólica en lo que se refiere a todo el sistema del goce, del Otro goce.
Miquel Bassols, psicoanalista
Por otro lado dice Gil Caroz en otro documento para las jornadas, « el significante ‘crisis’ remite etimológicamente a un momento crítico donde las cosas basculan, así como a un juicio en torno a una decisión que hay que tomar ». Tiene mucha relación con el tiempo, y si Anna Arendt la coloca en el punto de encuentro entre el pasado y el futuro, lo que se presenta como tal ahora es la precipitación de acontecimientos, que no es -sigo citando a Gil Caroz- « una simple aceleración sobre la línea del tiempo » pues las nuevas tecnologías producen una especie de contracción del mismo (« Skype o Facebook abolen distancias y la duración se reduce a la inmediatez »), sino un nuevo imperativo que con humor resume en « corre o revienta », parafraseando el título de una conocida biografía y película  con El Lute de protagonista.
Y es en este aspecto en el que yo me quiero concentrar: Cuál es el discurso que como corolario en lo real de aquel espíritu del 15M se ha destilado -mayoría absoluta de la derecha mediante en las elecciones que siguieron a aquella Puerta del Sol-, pegado como al paño de Verónica tras el largo viacrucis de los tres años y medio de ese otro gran símbolo del duelo de la crisis cuales son los recortes. Mi intención es pues poner el énfasis en la volatilidad de ese discurso, de esa representación « nueva » de expresarse como “sujetos del cambio”.
Somos "la gente", no "la izquierda"
        La cruzada en favor de un presunto ‘fin de la historia’ mil veces llamada « bipartidista » en la política en España [el "son lo mismo" heredado de una Rosa Díez ahora caída en desgracia], no es escondida ya por sus protagonistas de Podemos (que en realidad pugnaban por debilitar una pata de ese supuesto ‘establishment’ bipartidista), o por esa otra gran « sorpresa » llamada Ciudadanos (haciendo la competencia a esa otra pata), como en realidad un impaciente pulso por postularse también para el poder por un atajo, que esquive procelosos caminos que incluya necesariamente la creación de equipos, maquinaria y finalmente « aparatos ». Y ello con un recurso infatigable en el discurso a la modernidad y juventud, al nuevo relato de la « participación » ciudadana con mimbres tales como la redes sociales y las plataformas de decisión que usan internet. Ese relato de lo « moderno » versus  lo « antiguo », esa puja en la apuesta por dejar atrás, y destruyéndolas si cabe (sin reparar en lo grave de ese daño colateral), organizaciones tradicionales que pudieron en largos años pasados de andadura haberse forjado en la conquista de libertades y derechos para la ciudadanía y los trabajadores, no deja de ser curioso ese relato –digo- como materia de estudio del nuevo lenguaje político que parecería ser necesario estructurar para hacerse oír y solicitar el voto, con gran improvisación dadas las prisas -y sin embargo buen resultado en el momento inmediato- pues las convocatorias electorales apremian, y unas se suceden a otras sin solución de continuidad en este año.
Foto tomada de "El confidencial"
Para entender cómo es posible que términos como « derecha » e « izquierda » de gran socorro simbólico por el útil acerbo de referencias históricas y de ideario que proporcionan desde su implantación en la Francia posilustrada,  sean cansinamente demonizados como inservibles y cosa del pasado por actores presuntamente líderes del cambio ‘anticapitalista’ en el caso de Podemos, o de la regresión recentralizadora –esa sí entonces incorruptible- de una gran Administración estatal con todas las competencias en el caso de Ciudadanos, el recurso a un patriotismo de manual en asuntos que tengan que ver con Europa y cultivando el espejismo de la transversalidad, por citar solo algunos ejemplos de desdibujados ejes programáticos que han explicitado, tendríamos que recurrir a la alquimia de la politología, a la fascinación por las encuestas, y al marketing electoral al que son sometidas ahora muchas de las decisiones de campaña con el objetivo de una pura y simple obtención de votos a toda costa pero eso sí, sin el desgaste de una práctica de gobierno por presunto respeto de las esencias asamblearias o de algún llamado 'comité interno de integridad programática' o similar  según los casos.
La izquierda "tradicional": objetivo a batir desde todos lados... 

No es casual que esos nuevos actores de la política que han entrado a jugar en la escena con gran arrobo (y apoyo mediático según cadenas) como responsables del « terremoto » (léase elecciones andaluzas, y ahora las municipales) mil veces calificado así por sus locutores o voceros, procedan en muy importante parte del profesorado de Sociología, Consultoras o directamente Escuelas de Negocios, en algunos casos habiendo trabajado para otros países (ahora retirándose para “volar” mejor como “intelectuales” -sic), o como conferenciantes bien pagados por dichas escuelas exponiendo las distintas ocurrencias de política económica y de creación de empleo que en sus ‘brain storming’ se idean, y en casi todos los casos, curtidos en tertulias varias y con maquillajes al gusto mediático. Merece la pena a este respecto escuchar a Owen Jones, socialista británico, escritor y columnista de The Guardian (‘chacal rebuznante’ según Fox News), su alerta del gran triunfalismo del 'establishment' en su amenaza a la democracia desde arriba creyendo haber derrotado al enemigo por sus victorias parciales en esa cruzada de descrédito de la socialdemocracia, que encuentra tantos sorprendentes aliados (como en el reciente ataque a los sindicatos de clase por parte de A. Rivera el pasado 1º de mayo). La pasokificación del laborismo, si éste atacase al modo que sucedió en Grecia a su propia base, está en el objetivo deseado de toda derecha europea, por más que alternativas radicales surjan como señuelos de derivación de los sentimientos de cambio, en el fondo menos amenazantes para sus intereses en el medio plazo.
Desde esa atalaya, sin estructura de base previa anclada en organizaciones territoriales históricas o de base ciudadana al modo del citado Labour Party o en general de la socialdemocracia europea, nuevos líderes han emergido como la espuma con el estandarte de un discurso « nuevo » que supere  « viejas » confrontaciones derecha vs. izquierda como reclamo (casta vs. gente, Estado Federal y débil/dilapidador vs Centralizado y fuerte/eficiente,...)  La caducidad de un planteamiento así -harto reduccionista y simplificador- tan pronto se roza el ejercicio del poder (que v.gr. se ha eludido de un modo pueril para "no contaminarse" en el caso de la negativa a abstenerse en la investidura de Susana Díaz en Andalucía para que pueda formar gobierno, y a lo que asistiremos en la formación de ayuntamientos y gobiernos autónomos ahora, con ¡ay! su (in)definición además en lo que a cuestiones nacionales se refiere), su debilidad -insisto- como único argumento para la competición, es aprovechado claro está por quienes aún en el poder cuentan con ese otro gran reclamo del discurso conservador de no aventurarse a cambio alguno, contrarrestando así de un solo disparo a sus dos letales enemigos a batir: a esa base social que obraría como supuesto soporte de la tozuda « izquierda » que siempre rebrota pese al discurso de sus enterradores, y a sus representaciones políticas « viejas »  (y de paso también a las  « nuevas ») que obran en el escenario electoral.
Seriedad y risas bufas de la derecha, esta sí una 'casta-pata-negra' [foto feb-2015]
El ideal reunido como oportunidad imaginaria de la crisis en los conceptos de prosecución de una mayor justicia social y de una también mayor pureza democrática, y no lucha de clases al fin y al cabo, es captado como eje de ilusión de cambio por parte de todos los actores políticos, tanto nuevos como de la llamada ‘casta’, pero desdibujarse así incluso quienes aspiran a ser sustitutos de ésta, tiene esas servidumbres: Alumbrar la esperanza con palabras que aludan a la rápida transformación por intermedio de un cambio con personas nuevas en el poder, no de los sujetos o de las organizaciones (esas sí « viejas ») que hagan posible esa transformación, estas sí también, una vieja herramienta de la construcción de esa esperanza. Y ello claro tiene sus inconvenientes en la falsa verosimilitud presente de las expectativas creadas y en el desencanto que le suceda inmediatamente después. Pero esa ya es otra historia: Lo primero es llegar al poder y luego…ya se verá.

        La historia puede necesitar que se transiten caminos de novedades viejas con nombres nuevos cuando los poderes reales (esos que englobamos como fácticos en el orden de lo financiero, de lo confesional con sus jerarquías, de lo « económico » con sus lobbies y en su caso de lo directamente represivo con los instrumentos de un derecho amordazado o de la fuerza), articulen desmontar derechos « viejos » con también señuelos  « nuevos »…

*[Artículo leído de Olga Álvarez y Entrevista, en enero de 2012:]
EN TORNO A LAS DIFERENCIAS SIMBÓLICAS ENTRE EL MOVIMIENTO DEL 15-M Y LOS ESTUDIANTILES DE LOS AÑOS 70               Buenos días. Estoy muy agradecida por haberme invitado a este espacio en torno al próximo Congreso de la AMP…La pregunta que se me sugirió sobre las diferencias simbólicas entre el movimiento del 15-M y los de los años 70 me pareció muy atractiva pues como a todos este movimiento despierta  una serie de interrogantes y reflexiones que suponen todo un reto abordar.
             La manera en que voy a presentar esta pregunta es a modo de guiones para ser discutidos o /pensados y también a través de una conversación con mi pareja:
 1.- En primer lugar pienso que el 15M es la expresión de un malestar que deviene en indignación, y su reto era y a lo mejor es, transformar esta indignación en una acción política en base a su condición de movimientos de masas imparable.
Pasados ya tres años de profunda crisis, surgió la plataforma “Democracia real ya” que es la manifestación del deseo de intervenir en el devenir del orden existente, y cuyo principal eje es que la política no esté determinada por los mercados y junto a ello  la regeneración democrática del sistema político, y la defensa de una política social esto último en un marco donde las desigualdades han aumentado de manera exponencial en forma incluso de amenaza de fractura social irresoluble. En el combate entre  el poder económico y político, el económico siempre tuvo las de ganar pero en el transcurso de esta crisis la sumisión de la política ha sido tan flagrante que hoy día se hace difícil considerar a ésta  un contrapeso que vele por el interés general.
2.- Una cuestión que también había estado  en las conversaciones  era el porqué de esa supuesta  pasividad o “falta de rebeldía” por parte de la gente joven,  si al parecer de ese 20% del paro, el 43%  afecta  a esta generación.
3.- Para seguir pensando sobre los cambios simbólicos entre este movimiento y los de los años del franquismo me ha llamado la atención el hecho de que la marcha de los indignados de Barcelona del 19-J, una de las más grandes de la historia de esta ciudad, terminara con una de las canciones de la resistencia contra la dictadura, ‘L´estaca’ de Lluis Llach, estableciendo quizás una continuidad entre los que luchamos entonces para establecer una democracia y los que luchan ahora para mejorarla sustancialmente conforme a la idea de  que la que tenemos está lejos de lo que la población desea y se merece.


4.- Para seguir buscando estas diferencias y semejanzas entre estos dos movimientos.  trasladé esta pregunta  a mi pareja. Resumo su respuesta (aunque esto es un decir pues le gusta mucho hablar ;-) en lo que se refiere a las DIFERENCIAS:

          

RESPUESTA1 DE F.: “En la movilización antifranquista  (de índole claramente política y con un objetivo bien claro de conquistar las libertades democráticas al modo de las que se disfrutaban en los demás países de nuestro entorno europeo), había partidos en la clandestinidad, otros operando ya de forma más o menos tolerada,   había pues dirección política, objetivos, organizaciones, por más que los recorridos de lucha fueran reconduciéndose sobre la marcha y al albur de la espontaneidad de lo que llamábamos el “movimiento de masas”. Éstas debían (debíamos) TOMAR LA CALLE, en sobresaltados y breves acciones de comando en muchas ocasiones, y aunque a su alrededor se desenvolvían movimientos contraculturales, ácratas, “situacionistas”, asamblearios, etc., cumplían un papel de enseña hacia la utopía final a preparar primeramente trayendo los más prosaicos derechos sociales y políticos que el franquismo nos hurtaba. No se trataba pues de TOMAR LA PLAZA, lugar que para ser ágora debiera tener previamente reconocido su derecho de ocupación pública por sus ciudadanos O CONTAR CON LAS POSIBILIDADES DE COMUNICACIÓN 2.0 QUE PROPORCIONAN LAS ACTUALES REDES SOCIALES. Había además poco lugar para la batalla con las palabras. Lo había sobre todo para la acción “contra la opresión”, y quedaban fuera, o solo como señuelo de transformación total conforme al ideario del mayo del 68 o la filosofía hippie, todo debate sobre la vida cotidiana, la autoridad paterna o las costumbres, por más que ese fuera el móvil de fondo de los jóvenes incluso en nombre de las llamadas “reivindicaciones obreras” y “democráticas”. A través del acopio de eslóganes que ha reunido la Puerta del Sol, podría trazarse un paralelismo con las DIFERENCIAS. Si tienes tiempo para ello, te lo “resumo” también ja, ja, ja”

 [Qué imponentes frases de revolución total se escribieron a la par en aquella época: “Persigamos lo imposible” fue una de ellas cuando, mientras, se cocinaban las reformas políticas de la Transición. El 15-M ha traído sí  pancartas con hermosas utopías ("Mis sueños no caben en tus urnas"), pero sus frases más reproducidas han sido del estilo de "Rebeldes sin casa", "Me sobra mes a final de sueldo", "¡Tengo una carrera y como mortadela!",… ¿Quita o añade ‘glamour’ al objetivo puesto en marcha por este movimiento, ese vivo protagonismo dado a lo material, contra lo que se ha calificado “mas que una crisis, una estafa"? No es lo relevante, pues solo podemos que reconocer que no podía ser menos: está el trasfondo de unas escalofriantes cifras de paro, al menos no soportables al modo que se soportaban en el pasado…]
5.- A mi entender, al 15-M lo caracteriza el ser un genuino Movimiento de masas, su pérdida del miedo, su ruptura del aislamiento y a que [esto quizás lo diferencie del movimiento estudiantil de los 70], en el  15-M, el modelo reivindicado sea en exclusiva  el asambleario, con mención expresa al rechazo del aparato y funcionamiento propio de los partidos. Ahondando en esto último creo que brilla por su ausencia la capacidad de dar sentido político a es el malestar  cotidiano del que hablábamos.


Trasladé esta reflexión en forma de interrogación a mi pareja sobre lo que le sugería, y esta fue su respuesta abreviada jajajaja, esta vez destacando precisamente sus SEMEJANZAS:


RESPUESTA2 DE F.:  La autoorganización demostrada por el 15-M, las pruebas de perseverancia pacifista conseguida pese a las excepciones que han producido esos ríos de hipócrita tinta y radio en torno al “desencanto” producido por los acontecimientos ante el Parlamento catalán (que recordémoslo, iba a aprobar drásticos recortes sociales), y ahora las fases de movilización en manifestaciones de corte clásico como el 16-J, en una dirección que RETORNA DE LA PLAZA A LA CALLE, y cómo no a la “huelga general” que todo clásico partido radical al uso ha ansiado siempre, eso sí sin padrinazgo sindical (otra vez  esa aprensiva desvinculación a toda contaminación con las organizaciones regladas de la democracia representativa), dan pruebas de una fortaleza del movimiento al que no se le puede “exigir” una diáfana continuidad buenista en el tiempo al modo como desearía ser visto por el llamado elemento noble de la ciudadanía que no quisiera que trascendiera más que como “aldabonazo a las conciencias” (detenido en el benévolo eslogan  "Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir"), pues del menos noble solo cabe esperar la cínica proclamación de su acuerdo con su “indignación” para acto seguido calificar las acciones de sus protagonistas –concentraciones frente a la toma de posesión de los alcaldes incluidas- como de totalitarias.
6.- Otra pregunta que me viene a la cabeza (por haberlo oído en alguna mesa del II Foro sobre las servidumbres voluntarias) y que la dejo para el debate en la sala es sobre la manera  en que opera, si es que lo hace, el superyo colectivo. ¿Hay un sentimiento de culpa por no haber respondido antes, por refugiarse en una soledad paralizante, por no pasar a la acción, por aguantar los embates del mercado (contratos basura, generación ni-ni,..)?
Una de las respuestas que se me ocurren la proporciona el hecho de estar todos inmersos en una época –digamos que de capitalismo avanzado- en donde no se nos invita a no renunciar a nada. Todo lo contrario, se nos invita a gozar más y más.

Como dice Carmen Cuñat  en “Las adicciones del Yo”  El yo del sujeto contemporáneo es el yo de la adicción. El yo actual parece haberse convertido en un siervo ya no sufriente sino complaciente de ese imperativo superyoico, del ello y por supuesto de sí mismo.

En mi opinión los componentes de 15M al dejar de estar aislados, sufriendo/gozando en sus casas, y se muestran al contrario como sujetos no adictivos (que por ejemplo utilizan la red Internet como herramienta para la movilización, que establecen limitaciones como la  del alcohol en las plazas y unas normas de limpieza,…), que además quieren dejar de gozar de la condición de víctimas.


7.- Otra preguntas que me hago se refieren a la posición subjetiva del sujeto por así decirlo, del 15M, de si en este momento en que no hay relevantes creencias, cómo se intenta completar la falta y si ya no hay que hacerse querer por el Otro…

sábado, 24 de mayo de 2014

España de Cañete y pandereta...y la cruzada contra el "bipartidismo"



Cañete "batiendo el cobre"...

...y probando pintxos sin caducar
Primero fue que el “tapado” Cañete no era anunciado como candidato hasta ya muy cerca del periodo electoral. Con patético supuesto misterio, Alfonso Alonso portavoz del PP en el Congreso, “tenía el honor” con risita sardónica de adelantar en sede parlamentaria la “primicia” de su candidatura, y en sesión informativa tras Consejo de Ministros, acompañaba a la vicepresidenta-para-todo, Sáenz de Santamaría, para anunciar ambos también entre risas esa misma buena nueva: Vamos, Parlamento y Gobierno, instituciones supuestamente por encima de siglas y pertenecientes a todos los ciudadanos, manejadas cual cortijo propio, cual carril bus exclusivo de E. Aguirre o cual la misma sede de Génova  por señoritos autosuficientes, capaces de violar toda la reglamentación que prohíbe la campaña fuera de periodo electoral, amén del uso de recursos institucionales.
Cañete admirado por la mujeres: Cospedal, Sáenz de Santamaría, Ana Mato...
Nuestro gran hombre de negocios con el tan productivo (y jugoso) servicio de  'bunkering' , o lo que es lo mismo, de desleal competencia (por incompatible licencia de tal negocio suyo para la Administración con su cargo de Ministro al servicio de ésta) con ese mismo servicio -este sí antipatriótico- prestado por el gobierno del Peñón, que en sus manos es poco menos que "piratería y un castigo intolerable al medio ambiente", estaba dispuesto nada menos que a dilapidar su gran capacidad de “batir el cobre”, “dejarse la vida”, y alguna hazaña más por España y los intereses del campo patrio “trayéndose millones de Bruselas” (esos que la UE ha repartido a anteriores gobiernos y a éste, en razón de la PAC, sin que hubiera que enviar a los Tercios de Flandes pero que ahora para las medallas es oportuno invocarnos con manejo de cifras siempre cocinables), renunciando a ello desde el Ministerio de Agricultura, que al parecer solo maneja intereses no superiores al 5% del PIB (y ¡ay! del Medio Ambiente de su Ley de Costas de amnistía del desaguisado urbanístico), para hacerlo en el futuro desde una presumida comisaría del Consejo Europeo.
Estaba yo dispuesto pues con una entrada en este blog a desahogar todo mi hartazgo con esa realidad de discurso de pandereta que se nos avecinaba antes de que tal periodo electoral se abriese, aunque solo fuese para gritar: “¡ese tipo de gente no nos representa a España!”, “¡no quiero que me identifiquen con algo así ni aquí ni fuera de mi país!”, para proclamar yo que esa huera campechanía que se le atribuía no es sino la típica bravuconería de tertuliano de bar, que por hablar más fuerte y socarronamente tirando de manual refranero, acalla cualquier tímido intento conversador para, en fin, contradecirlo desde la modesta tribuna pública que proporcionan las redes sociales por Internet, cuando…he aquí que Cañete soltó otra socarronería más de su contenido archivo machista al uso: la de la superioridad intelectual respecto a las mujeres.
Todo lo demás es ya muy conocido. Su tardanza en pedir perdón (cinco días esperando a “disponer de un medio suficientemente masivo –la Cope- para expresarlo”) y esa soberbia de confiar en que se “deshinchase” por sí sola esa “manipulación de los progresistas”. Este gobierno lleva más de dos años asistiendo con su rodillo de mayoría absoluta al deshinchamiento de todas las indignaciones sucesivas con sus recortes y “reformas” de la legislación, destruyendo derechos adquiridos, y ésta no sería más que una anécdota dentro del montón que se apaciguaría por sí sola
Para cuando alguien lea esto, las elecciones europeas ya se han celebrado. Lo más seguro es que el resultado sea tan repartido “como se esperaba”, “no tan malo para unos o incluso mejores para otros de lo previsto”, o “quedará demostrado” esto o aquello (entre otras cosas, que no ha afectado tanto esa polémica sobre el machismo como 'pretendían' esos ‘progresistas’ de “la Valenciano”), y en fin que los “partidos pequeños” “tenían razón” al decir que PP y PSOE “son lo mismo”

La Santa Cruzada de los "pequeños" contra el “bipartidismo” y …

Díez:  "Son lo mismo"
Valenciano y Rubalcaba
Sobre esto último, si los viejos fundadores de lo que ahora se menosprecia con el uso peyorativo del término socialdemocracia levantaran la cabeza, oyendo hablar una y otra vez y sin rubor así, como campeones de una cruzada contra el maléfico “bipartidismo”, a estos aspirantes a saldar cuentas personales con sus antiguos dirigentes en el caso de Rosa Díez o a competidores históricamente desde el estalinismo con la corriente socialista al modo ortodoxo que lo hace Cayo Lara,  tendrían entonces que preguntarles cómo diantres los cimientos del estado del bienestar amenazados ahora no encuentran más oposición realista contra su demolición que invocando precisamente esos mismos principios y orígenes de las organizaciones socialdemócratas…¿O es que habrá que felicitarse de la ruptura al fin del demonizado bipartidismo para que así fuerzas como el UKIP, el FN francés, los seguidores de Willer en Holanda,… tengan su "justa" representación como canalizadores del descontento...? La letanía del “son lo mismo”, tan cara por otra parte a los que por corrección política y estupenda “equidistancia”, o peor, por el triste imperio en la actualidad del pensamiento light con que evitarnos la incomodidad de una posible etiqueta con la que se nos amenaza al menor balbuceo de afinidades que uno libremente exprese, tiene una música idéntica en versión especular a la de la rezada (nunca mejor dicho procedente de los devotos de Frascuelo y de María al modo de la poesía de Machado) por la derecha carpetovetónica y de sacristía de toda la vida, al igualar en su discurso a la izquierda con cualquier versión malencarada o violenta que surja de sectores incontrolados de la sociedad civil. Es una irresponsabilidad que atenta contra la sana competencia política recurrir al socorrido relato de la “mismidad” de los otros por obtener un pírrico rédito de votos adicionales, al precio de expandir el escepticismo o el desconocimiento de las reales diferencias, a no ser que sin confesarlo se predique que la ignorancia sea útil a sus fines.
Martin Schulz candidato socialista a presidir la Comisión Europea
Los resultados de estas elecciones, en los porcentajes que finalmente hayan tenido lugar
permitiendo apenas un cambio de tercio de mayoría, hasta ahora en las manos coservadoras  protagonistas de la fracasada política de austeridad de la “troika”, y que confirmando previsiones suponen una entrada en liza de esas otras “alternativas” populistas con las consecuencias de atomización correspondientes, nos hablan de que dejando al Parlamento Europeo con un espectro del resultado en escaños en precario en lo que se refiere a poder defender lo que la socialdemocracia pueda representar aún en Europa, y que sigo entendiendo que es un activo a defender con denuedo conforme al espíritu y la letra de pensadores y sociólogos como Tony Judt, se hace difícil que puedan ser favorecidos precisamente los principios y objetivos que esos antecesores de la actual socialdemocracia pudieron dejar como herencia en forma de derechos propios del llamado 'estado del bienestar', en las antípodas de todo lo que representa el discurso de charanga y pandereta de nuestra derecha más tradicional.

domingo, 12 de enero de 2014

'Inside Llewyn Davis' y “Todo Boyero”



Hablar de esta película de los hermanos Coen   en  "A propósito de Llewyn Davis" es hablar de un personaje que no existió pero que puede ser réplica de otro músico Dave Van Ronk que fuera compañero y después productor de grandes artistas,  y como tal “toda  una institución para las generaciones de músicos” de los años sesenta que pasaron por el célebre barrio Greenwich Village de Nueva York, Bob Dylan y Joni Mitchell entre otros, metáfora del  perdedor que deja finalmente paso a otros folk singers que como los citados despuntarían ya definitivamente, encontrando al fin su momento, el que se le hurta aún al ‘loser’ protagonista de la historia.

Pero también es hablar ¡ay! del modo en que la crítica “divina” trata toda obra de directores consagrados que bajan al ruedo de las “películas sencillas” o con pretensiones menos espectaculares. Esto viene a cuento de la crítica que sobre esta película escuché de Carlos Boyero en El País TV,  ese autoerigido demiurgo, pese a sus engoladas protestas en contrario relativas a su “soy una persona normal” o “genuina” (sic), expresiones soberbias donde las haya, la primera por replicar con mohín de falsa modestia contra la presupuesta exaltación que se le deba o esté acostumbrado a escuchar, la segunda por retirar de golpe toda discrepancia por “fatua” o no consistente por “inauténtica”.

Desde hace algún tiempo en los programas de  Carles Francino (ahora en La Ventana de la SER de las tardes del viernes), ese mayestático “Todo Boyero” como se titula la sección, ya se nos propone de entrada circunscribirnos a su Persona –así con mayúscula-, más que a la crítica buena o mala que pueda elaborar de las películas que presumiblemente son el objeto de la admiración de sus fan. Estos en sus llamadas telefónicas parecerían dispuestos a reforzar su ego con preguntas tales como “quisiera saber qué le parece a C.B. esa película que a mí me gustó tanto” como buscando un ‘placet’ suplementario al gusto o disfrute que pudo tener con la misma, no fuera que se le hubiera escapado algo que al iluminado y genuino C.B. no, gracias a sus especiales cualidades de genuinidad.

Pero es el caso que, o bien los achaques de la edad (por utilizar una expresión a la que recurre mucho él mismo), o bien el agotamiento de un retórico abuso de mucha legítima dosis de provocación (papel que desempeñó durante largos años en el diario “El Mundo”, al alimón con la supuesta heterodoxia, en realidad refugio  variopinto de muchos anarco-derechistas de todo pelaje, asfixiante medio del que en justo reconocimiento debió tener que huir como el humorista Forges), hacen que como vino a insinuar el escritor  Javier Marías sin citarlo expresamente en su sección semanal del EP, sus “críticas” versen básicamente en si le “removió las entrañas”, le “arrancó alguna emoción”, si le “importaba algo lo que le contaban”,  si tal como lo hacían “lo dejaban indiferente”, si… Si se le añade además ese popular aderezo sobre la independencia ni casamiento con nadie, particularmente con el cine español o supuestamente intocables “vacas sagradas” del mismo, se tiene ya entonces a medio auditorio ganado.

El subjetivismo como brújula suprema de referencia, como categoría de idoneidad del comentario crítico esbozado, de la auténtica verdad a tener en consideración. Todo lo demás serían pedantes esfuerzos de objetivación propias de aspirantes a ensayista fieles a modas valorativas o peor aún, a simples y vacuos recursos a terminologías en alza en cada época: De ahí sus persistentes campañas contra molinos imaginados, como el de la “visión progresista”, “el cine iraní”, la banalidad del uso de “buenismo”, “epifanía”, y otros signos (cielo santo) de la decadencia del acto “responsable” del ejercicio de comentar, que no debe contar más que con decir “de verdad”, lo que verdaderamente “se siente”: ¿Tan largo recorrido en la historia del pensar, para llegar a esa barata tautología de negar al lector la información que realmente tiene este hurtado conocer si no es duplicándole su esfuerzo, cual es que le hablen de los objetivos del director en esta película, los antecedentes, el mecanismo de su puesta en escena y guión, o la resolución estructural de una historia, todo ello claro está sin reventárnosla pero no reduciéndose a si al crítico le emocionó o no?

Porque claro, le emocionan a C.B. “absolutamente” películas como la larguísima, lloricona y previsible "La vida de Adèle", y otras que no recuerdo ahora, que desde dicha subjetividad radical le “puedan haber llegado muy hondo”, pero a la vista de esta y otras super-emociones y desencantos experimentados, uno llega a la conclusión de que más vale ir a verlas, eso sí dejando a un lado dichas radicales exaltaciones o diatribas, tanto da, no sea que las decepciones o sorpresas sean mayúsculas. Si se quiere disfrutar con ese contraste de pareceres subjetivos, adelante, pero que luego no nos resintamos del vaciado impune de nuestros bolsillos... Buscar la información que se reclama del crítico presumiblemente especializado que trabaje duro con su labor, no es ponerse a la cola a que alguien nos diga qué le pareció, desde la privilegiada atalaya con que ahora cuenta en EP dentro de la rigurosa jerarquía de críticos, hasta el punto de ser quien una y otra vez, ya sea en Cannes, ya en Venecia, pueda ser el enviado especial destinado a quejarse de lo que se aburre soberanamente ahora en ellos, y a ejercer de cascarrabias sobre el cine de ayer y de ahora, salvo ¡ay menos mal! “honrosas excepciones”.

Carles Francino en "Todo Boyero"
Y volviendo a ‘Inside Llewyn Davis’ no podré ejercer de crítico pues del cine solo soy un espectador, pero al desafuero de calificar C.B. a esta película de solo con “destellos”, alguna atmósfera ”inquietante”, un personaje por el que no puede tener “interés” (sic) por caerle “antipático” y del que no le importa pues nada, debo contraponer que con medido misticismo y humilde factura, los hermanos Coen retratan sí una atmósfera, no solo sus destellos, pero también un personaje que resulta creíble y como razonablemente real, sin grandes alharacas y efectos especiales musicales, es cierto, pero que entretiene e incluso hace sonreír, como con la anécdota del gato. Que no se “emocione” nuestro crítico estrella, no debiera esta vez sí –y todas las demás veces tampoco- importarnos un bledo: No se trata al acudir a la crítica con que nos topemos casi siempre con el mínimo esfuerzo de “análisis” cual es reunir las palabras adecuadas con que resumir la fibra sensible que le haya afectado en lugar de la más o menos elaborada reseña cinematográfica que en justo derecho es lo que buscamos los que indagamos en la sección experta de cine: Presumiblemente debiera hablar ésta de las películas, no de esa interacción subjetiva con las mismas por muy Gran Líder de la Crítica Independiente ni por más que "sin pelos en la lengua" (me recuerda a los reality shows...) pase a regalar los oídos de la audiencia también en este frente con esa cosa tan “rompedora” como es desfacer gustos y supuestos mitos con solo expresar los suyos propios: Un seguimiento así no sería más que papanatismo.